
Era una típica tarde de otoño... nublada... empezabas a sentir el frío típico de una época que mezcla lo poco que queda del verano con el invierno que empieza a asomar... en una pálida tarde de sábado, que pasaba sin pena ni gloria como tantas otras... en medio de la nada misma que empezaba a significar ese día empieza algo que recién ahora parece tomar el camino correcto... poco mas de un mes después de aquel día recién hoy quizá existe el intento de que ese camino sea seguido por ambos participantes...
Aquel día empezaron a conocerse... como si un jugador que llega a un nuevo club, tras entrenamientos y charlas se empiezan a conocer... poco a poco los fanáticos empiezan a encariñarse con el nuevo... pero tanto cariño con el nuevo jugador no se compara con el ídolo que ocupa su lugar en el plantel titular... un indiscutido...
Fue así como nuestros dos protagonistas se fueron conociendo... el paso de los días hizo crecer una relación siempre prospera... con situaciones que empezaron como un simple juego de niños, pero el paso del tiempo los llevaría a darse cuenta que ese juego pronto creció y se convirtió en algo que involucro a estos dos sujetos mas de lo que pensaban... mas de lo que creían... mas de lo que esperaban... mas de lo que querían...
Creo recordar como si fuera ayer el primer encuentro... unos diez días después de aquella tarde de otoño y en medio del momento donde en conjunto con un gran grupo de pares eran calificados... hasta aquel segundo... el momento donde se cruzaron las miradas... donde por un instantes sus ojos se unieron por primera vez... con una pizca de picardía, que no llegaba a denotar lo que podía pasar...
los días transcurrieron con normalidad... la relación crecía día a día... hasta que como era de esperarse, se dieron cuenta que aquel juego de niños que una vez empezaron los llevo a sentir cosas que ninguno pudo controlar... pero claro, nuestra protagonista había tomado una decisión y no podía modificarla así como si nada...
Hasta que una vez mas la hora señalada llego... se veía venir... la situación no podía seguir así... las charlas duraban horas... partidos interminables... con resultados confusos... empates quizá... por esto los partidos se sucedían y el resultado era el mismo...
Pero el nuevo jugador seguí siendo suplente... el titular mantenía su puesto... y el técnico tuvo que decidir... no podían estar los dos en el plantel... tras horas de pensar el técnico decidió... la hinchada lo pidió a través de su máxima representante... y era ella... no sabia a quien elegir... pero sabia que el ídolo no podía perder su puesto…
Pero el nuevo decidió dejar de ser suplente... no lo merecía... y decidió cambiar de club... decidió ir a buscar un lugar donde sea el titular... o el único...
Y un día se fue... sabiendo que iba a extrañar aquella hinchada que tan bien lo recibió... tanto lo mimo... y lo quiso.... sabiendo que nunca podría olvidar aquella hinchada.... quedaría siempre marcada en sus recuerdos...
Del otro lado quedo el club y su hinchada... dolida por la despedida... sabiendo que le hubiese gustado que el hubiera llegado en otro momento... cuando el pudiera ser el único... sabia que nunca lo olvidaría...
Ambos se despidieron... seguirán caminos separados aunque cerca... pero con el recuerdo el uno del otro...
Pero ambos saben que en un futuro los caminos se pueden volver a juntar para que el pueda ser el titular y la estrella para aquella hinchada que hoy tiene al antagonista en su corazón...
Me despido sin mas... pero sabiendo que la historia, quizá... no este cerrada...
Aquel día empezaron a conocerse... como si un jugador que llega a un nuevo club, tras entrenamientos y charlas se empiezan a conocer... poco a poco los fanáticos empiezan a encariñarse con el nuevo... pero tanto cariño con el nuevo jugador no se compara con el ídolo que ocupa su lugar en el plantel titular... un indiscutido...
Fue así como nuestros dos protagonistas se fueron conociendo... el paso de los días hizo crecer una relación siempre prospera... con situaciones que empezaron como un simple juego de niños, pero el paso del tiempo los llevaría a darse cuenta que ese juego pronto creció y se convirtió en algo que involucro a estos dos sujetos mas de lo que pensaban... mas de lo que creían... mas de lo que esperaban... mas de lo que querían...
Creo recordar como si fuera ayer el primer encuentro... unos diez días después de aquella tarde de otoño y en medio del momento donde en conjunto con un gran grupo de pares eran calificados... hasta aquel segundo... el momento donde se cruzaron las miradas... donde por un instantes sus ojos se unieron por primera vez... con una pizca de picardía, que no llegaba a denotar lo que podía pasar...
los días transcurrieron con normalidad... la relación crecía día a día... hasta que como era de esperarse, se dieron cuenta que aquel juego de niños que una vez empezaron los llevo a sentir cosas que ninguno pudo controlar... pero claro, nuestra protagonista había tomado una decisión y no podía modificarla así como si nada...
Hasta que una vez mas la hora señalada llego... se veía venir... la situación no podía seguir así... las charlas duraban horas... partidos interminables... con resultados confusos... empates quizá... por esto los partidos se sucedían y el resultado era el mismo...
Pero el nuevo jugador seguí siendo suplente... el titular mantenía su puesto... y el técnico tuvo que decidir... no podían estar los dos en el plantel... tras horas de pensar el técnico decidió... la hinchada lo pidió a través de su máxima representante... y era ella... no sabia a quien elegir... pero sabia que el ídolo no podía perder su puesto…
Pero el nuevo decidió dejar de ser suplente... no lo merecía... y decidió cambiar de club... decidió ir a buscar un lugar donde sea el titular... o el único...
Y un día se fue... sabiendo que iba a extrañar aquella hinchada que tan bien lo recibió... tanto lo mimo... y lo quiso.... sabiendo que nunca podría olvidar aquella hinchada.... quedaría siempre marcada en sus recuerdos...
Del otro lado quedo el club y su hinchada... dolida por la despedida... sabiendo que le hubiese gustado que el hubiera llegado en otro momento... cuando el pudiera ser el único... sabia que nunca lo olvidaría...
Ambos se despidieron... seguirán caminos separados aunque cerca... pero con el recuerdo el uno del otro...
Pero ambos saben que en un futuro los caminos se pueden volver a juntar para que el pueda ser el titular y la estrella para aquella hinchada que hoy tiene al antagonista en su corazón...
Me despido sin mas... pero sabiendo que la historia, quizá... no este cerrada...
Bueno, como yo ya te dije: me encanta como escribis. Ok esta no es la mejor de las historias, por el hecho de que no es de las más felices. Vos la quisiste hacer asi.. porque le podes dar monton de enfoques... pero bue...
ResponderEliminarMuy muy muy lindo
Besitos! Te qeuiro mcuho!
Sole
Amigo vos sabes que te reeee banco ... En todas!
ResponderEliminarY vas a ver que las cosas van a salir bien!
Te quiero
kar
hoy me toca ser la suplente a mi y decidi ser titular en otro equipo.... y justo hoy vengo a leer esto... en fin.. no me siento tan sola... y como decis vos gordo... quizas en algun momento los caminos vuelvan a cruzarse pero se que como uno de esos protagonistas algunas veces es mejor hacerse a un lado y no lastimarse mas....
ResponderEliminarbesos gordo! te quiero mucho!
grace
es algo que me identifica mucho...hace un tiempito me paso eso...si, exactamente lo mismo, con la pequeña diferencia de que me hubiera gustado haber logrado que ese suplente...se convirtiera en titular y sin embargo cuando el jugador que hasta el momento estaba en todos los partidos, aquel que estaba en la banca...se retiro en pleno partido, en el mismo instante que podia llegar a ocupar ese lugar tan deseado...por lo que la hinchada tuvo que seguir adelante, SIN AQUEL TITULAR Y SIN AQUEL QUE (SIN SABERLO) PODRIA HABER LLEGADO A SER EL IDOLO DE LA CANCHA.
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